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El primer vuelo a la estrella más cercana de la Tierra se lanzará en julio.

La sonda solar Parker será lanzada desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida.

La sonda solar Parker de la NASA, la primera misión de la humanidad al Sol , se encuentra en los últimos preparativos para su lanzamiento previsto para el 31 de julio.

La nave espacial fue transportada por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos a Florida, donde continuará con las pruebas y, finalmente, se someterá al ensamblaje final y al acoplamiento con la tercera etapa del vehículo de lanzamiento pesado Delta IV.

Después del lanzamiento, orbitará directamente a través de la atmósfera solar (la corona) más cerca de la superficie que cualquier otro objeto hecho por el hombre.

Al enfrentarse a un calor y una radiación brutales, la misión revelará la ciencia fundamental que hay detrás de lo que impulsa el viento solar, el flujo constante de material del Sol que da forma las atmósferas planetarias y afecta el clima espacial cerca de la Tierra.

Durante los próximos meses, la nave espacial será sometida a pruebas exhaustivas.

Justo antes de ser alimentada con combustible, se instalará uno de los elementos más críticos de la nave espacial, el sistema de protección térmica (TPS) o escudo térmico.

El TPS es la tecnología de vanguardia que permitirá a la sonda solar Parker sobrevivir a las temperaturas de la corona solar, a solo 9,8 millones de kilómetros de la superficie de nuestra estrella.

“Hay muchos hitos por delante para la sonda solar Parker y el increíble equipo de hombres y mujeres que han trabajado tan diligentemente para hacer de esta misión una realidad “, dijo Andy Driesman, Gerente del proyecto Parker del Laboratorio de Física Aplicada Johns Hopkins en los Estados Unidos.

“La instalación del TPS será nuestro último gran paso antes de la encapsulación e integración en el vehículo de lanzamiento”, dijo Driesman.

La sonda solar Parker se lanzará desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida.

A lo largo de su misión de siete años, la zona explorará la atmósfera exterior del Sol y realizará observaciones críticas para responder preguntas de hace décadas sobre la física de las estrellas.

Sus datos también serán útiles para mejorar las predicciones de las principales erupciones solares y los sucesivos fenómenos meteorológicos espaciales que afectan a la tecnología en la Tierra, así como a los satélites y astronautas en el espacio.

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